Lucha de Culturas

Lucha de Culturas

30 marzo 2017

Schafik in memorian iii




Osmín Juárez
SS 30 de marzo 2017


Desmitificando el demonio presidencialista

El mito del excelentísimo señor presidente pululó con una aureola celestial destinado a la cúpula de los militares por casi seis décadas del Siglo 20 – hasta que los guerrilleros los jaquearon. Por eso lo retomaron los oligarcas, ya avanzada la guerra en 1989. Pero una década después, esas clases sufrían disensos y desarticulaciones, que añejadas con el pleito con comunistas y guerrilleros, perturbó y destiñó la cultura presidencialista, cediendo que el mítico puesto del ”excelentísimo” se lo pelearan dos pobres que no querían ser pobres. Habían sido electos en las peleas novelescas de las cúpulas ”derechistas e izquierdistas”. En estas últimas, Schafik y los comunistas perdieron, y el candidato de los ex-guerrilleros en la elección de 1999, fue un ”agrandado renovado” que ya había sido amansado por la cúpula gobernante. Esos agrandados creían en la renovación a puro marketing y apenas lograron unos cuantos votos más. Perdieron un pleito pusilánime y aburrido contra un pinche peón de segunda generación. Pobrecitos. Fallaron con su hegemonismo en la guerra y con su reformismo en la postguerra, pero se creían la leyenda de que eran los más grandes y fuertes y no llegaron ni a enanos de circo. Salieron con la cola entre las patas taleguiados por un cipote sin rango, linaje ni apellidos exclusivos que encarnó un señor presidente de bajo tipo pero creía ser filósofo. En su mito, de peón de patrón pasó a peón del emperador. Vetó y mató códigos, mintió y robó. Pero sin la investidura y pobre de intelecto le vaciaron la leyenda. Fue acusado y se fugó. Más pobre de animalidad, no aguantó el trote ni la cárcel. Pobrecito. Sin remedio ”se enfermó”, y sin gloria por encargo ”se murió”. Tiene reservación en miami.

Irónicamente, la elección de ese presidente pusilánime confirmó el arraigo y la simpatía que las cúpulas escuadroneras y emergentes tienen entre los más pobres del pueblo: ”la majada nacionalista”. En sí, son las bases amplias y leales, el voto duro y el activismo radicalizado de la derecha poco permeables al marketing izquierdista. Derrotaron en grande a los agrandados renovados en 1999; y del trauma se peliaron, acusaron y abandonaron a los comunistas y guerrilleros. Reconfirmaron el fracaso de su leyenda renovadora perdiendo en grande las elecciones de 2000 y 2003. Pobrecitos. Fracasaron y murieron más rápido que los locos, mientras sus menospreciados comunista y guerrilleros se convirtieron en la primera fuerza de la asamblea legislativa, y gobernaron al menos en 80 alcaldías a lo largo y ancho del país. Con esa fuerza, Schafik fue electo candidato a la presidencia en 2004, y se lanzó en campaña. Salía de pachanga política los viernes a las plazas ampliando su contacto con los pobres pueblos, y recorrió Cuscatlán matando mentiras, y sin miedo seguía escrutando a los ricos gobernantes. Estos se asustaron cuando vieron que su mítica creatura crecía como un monstruo que los podía dañar. Lo decían sus mediciones, pues como candidato a presidente presentaba cifras similares a las de su rival, y NO había garantía de victoria en 2004. Cargaban la vergüenza de haberse tragado que un hijo de colono fuera el excelentísimo señor presidente y NO podían permitir que un comunista lo fuera. Este punto de honor los obligo a potenciar la campaña anti-Schafik, y actualizar la cultura del fraude.

El fraude montado por las cúpulas escuadroneras y emergentes fue novedoso, y los ilusos comunistas y guerrilleros se durmieron y les metieron gol. Calcularon que los votos de la ”majada nacionalista” no eran suficientes, y burlaron el sistema informático que regía la elección. Lograron que una parte de sus nacionalistas votara doble, e incluyeron a miles de centroamericanos en el padrón electoral. Esto se confirmó en las elecciones de 2006, y se demostró y frenó en 2009 (con eso se logró una mínima diferencia sobre la majada nacionalista en 2014, pero hay otro componente cibernético no revelado). El fraude técnico se complemento con la campaña del miedo, que saturo todos los medios de comunicación con audios y videos anti-Schafik; y con la compra de votos y voluntades que incluyó al grupo de agrandados renovados que se quedaron con los comunistas y guerrilleros. Habían sido derrotados por Schafik, y con ganas le hicieron contra-campaña. Fue la campaña anti-comunista más grande hasta hoy vista. Violó todas las leyes y reglamentos. En plena elección la corporación difundió audios y videos anti-Schafik. Quien ante esa descomunal maquinaria de difamación y terrorismo mediático, perdió la elección. Ello confirmo á la futbol, que a fuerza de amaños cualquier pusilánime puede ser campeón o presidente.

El presidente fue un pollo que por sus voces se creía un gallo que había timado a las cúpulas escuadroneras y emergentes, que seguirían gobernando solo a medias, y con un excelentísimo que no pertenecía a las clases sociales tradicionalmente poderosas. Es parte de los inmigrantes mercaderes y comerciantes del Medio Oriente que formaron el estrato social, conocido como ”la turcada”. Enorme la ironía, pues la ”majada nacionalista” como buenos católicos 'no vieron' que la presidencia se la peleaban dos descendientes de árabes musulmanes nacidos en Usulután que no hablaban buen árabe, y que si ganaba Schafik, la primera dama de la nación sería una Rusa Preciosa, prodigiosa creatura cultural y escultural de la Unión Soviética. Lo científicamente verificado es que el cipote turco se creyó el mito de que era un luciente presidente, y con ganas y de a galán mató códigos, mintió y robó. Pero sin la investidura le desinflaron la leyenda, y se confirmó que es pobre de intelecto y animalidad: ¡lo sorprendieron y le aguaron la fiesta! Pobrecito. Hoy es un pinche pollito que pía y chilla en la cárcel.

Schafik no fue a la cárcel. Perdió la presidencia pero gano el caso burdo y amañado en que era acusado. Fue absuelto y venció al principal difamador presta-nombre que fue condenado y multado. Al Viejomalo lo condenaron pero nunca lo capturaron, confirmó su don de Nahualli y con la animalidad del Jaguar sigue vagando sonriente, burlando cuilios, locos y otros ilusos por los sinuosos senderos de Cuscatlán y Mesoamérica. Al final se impuso la personalidad de Schafik el comunista, que logró duplicar el caudal de votos estableciendo una nueva base y tendencia electoral firme para la susodicha Izquierda; y de paso venció a todos sus detractores que lo veían imposible y vaticinaban la debacle del Movimiento. Ello confirmó, contra la visión del mismo Schafik, que en la complementación la Persona también determina y potencia a la Organización no siempre es a la inversa. Schafik demostró que era un caballo político y siguió con su trote mostrando que los comunistas guerrilleros revolucionarios son tan comunes y corrientes como la gran mayoría, y que a pura voluntad y gracias a la magia del maíz pueden enriquecerse e incrementar su fortuna de animalidad. Lo personificaba, pues por enésima vez había burlado y seguía peleando con las cúpulas escuadroneras y emergentes con sus locos serviles y agrandados renovados. Por cierto, un grupo de estos últimos aprendieron algo de la lección: se quedaron y se arrimaron a los comunistas, y andan cargados y encaramados. Pobrecitos. Sin Schafik y sus odiados comunistas serían solo muertos olvidados NO serían parte de los mitos.

De mitos, miedos, masoquismos y maldiciones

La Antropología explica que las Culturas tienen sus mitos fundacionales, y las Personas sus mitos existenciales. Los mitos son tan reales e indispensables en el quehacer cotidiano, que es necesario producirlos para guiar el accionar de multitudes, ejercer y conservar poder, y vivir existiendo siendo parte de algo y/o siendo alguien. Irónicamente, vemos que las realidades más crudas y crueles han creado los mitos más poderosos de los pobres; y han desmontado los más amados de Schafik y los comunistas: Los pobres sobreviven sus miserias apapachando el mito de que son millonarios oligarcas de pura sangre mientras los comunistas sobreviven desconcertados esas realidades, y la miseria de la filosofía cuyas teorías científicas sobre la sociedad y la lucha de clases devinieron en mitos.

Los mitos del miedo y la cultura del terror sistematizada por las élites imperiales a nivel global, han sido útiles para sostener el status quo de occidente. Cultivados en el terreno fértil del pueblo, han opacado a la Sociología y su teoría de la lucha de clases que enfrenta a pobres y ricos. Lo demuestran los pobres más pobres, que expresan y ejercen un gran respeto y votan por la política de los ricos, contra sus propios intereses. Eso explica en parte porque el pueblo no se levanto y fallaron los intentos de ”insurrección popular” en 1981 y 1989. Hoy sabemos que las clases más bajas y pobres son anti-comunistas y contra-revolucionarios; en contraste, los comunistas revolucionarios crecen y se forman en las clases medias, unos pocos en las clases altas como Schafik, y poquitos en las clases bajas.

Las clases más bajas son la mayor parte de la ”majada nacionalista”. Creíamos que sufrían en su extrema pobreza, pero como campeones del masoquismo muestran que la gozan y hasta premian a quienes los han tenido secuestrados en la pobreza desde tiempos de la colonia. La Psicología amplía la explicación de ese ”amorío enfermizo” en el “Síndrome de Estocolmo: las victimas desarrollan sentimientos afectivos, se enamoran de sus captores y cooperan con ellos”. En este caso observamos que van más allá en la dimensión sensorial, pues esa ”majada” ha cultivado con firmeza en su universo subjetivo que son parte de las élites mercantilistas y financieras. Lo científicamente verificado y real es que ni en sueños los dejan entrar a sus mansiones, pero la majada se siente parte y febrilmente cooperan con ellas y las defienden con amor. Ese sentido subjetivo lo disuelven en un accionar político radical y sin miedo, muy fieros odian y combaten a los comunistas. Es más, contra demonios como Schafik, ejercen su catolicismo fundamentalista y exacerbado invocando sus máximos poderes extraterrenales para lanzarles las peores maldiciones.

Las maldiciones complementan las explicaciones científicas que describen el fenómeno psicosocial que sufren los pobres en la lucha cultural que observamos. La reflexión, el canto y llanto de la Poesía amplían la compresión e interpretación. Amparo llora cantando una maldición del colonialismo, al confirmar una conducta de los pobres que desconcierta: ”tu, hipócrita que te muestras, humilde ante el extranjero, pero te vuelves soberbio, con tus hermanos del pueblo”. Roque complementa elevándose a la enésima potencia ante esa maldita servidumbre de los pobres y subyugados, con un bendito verso que afirma un maldito aforismo: guanacos hijos de la gran puta, mis compatriotas, mis hermanos”. Esos versos brindan sustancia para la comprensión y son tan lucidos y reales como los mitos y las teorías aunque fallen en contrapunto a la poderosa Animalidad de los Indomables Guanacos y la magna Santidad de la Bendita Malintzin y todas las Divinas Mujeres de Maíz.

Coloso comunista y continental

Por más maldiciones, masoquismos, miedos y mitos creados y lanzados contra Schafik NO lo pudieron detener, ni mucho menos dominar. Gracias a ellos, y al embrujo indígena que lo bendijo con el voto de 812 519 Cuscatlecos, Schafik a esas alturas de la historia era un caballón político que seguía su marathon con ritmo firme. Recorrió Cuscatlán burlado las trampas de sus detractores, y se convirtió en el comunista más votado de Mesoamérica en el nuevo milenio algo inaudito. No era presidente, pero era miembro del club de presidentes más influyentes del Subcontinente. Ese status devino al demostrar que era un tenaz luchador cultural que había derrotado a izquierdistas y derechistas; erigiéndose en un coloso comunista respetado y admirado en el Continente. Con ello descuartizó el estigma y la cultura anti-comunista; y golpeó fuerte a los inquisidores y difamadores, cuyos mitos, miedos, maldiciones y fatídicos pronósticos se convirtieron en basura virtual olvidada. Pobrecitos. Católicos como son, hoy viven con miedo rezándole a todas las vírgenes y solo a las vírgenes, para que el demoníaco fantasma de Schafik no los asuste.

Schafik no se asusto con las crudas y crueles realidades que lo acosaban. Vio que los más pobres del pueblo habían desarmado a comunistas guerrilleros y revolucionarios de sus teorías, mitos y visiones. En ese caos comprendió que había que pensar con cabeza propia más allá de las teorías occidentales y la susodicha lucha de clases. Y una vez más tuvo suerte mirando al Sur, donde el épico renacimiento de los Pueblos Originarios descuartizó el mito de su exterminio, y los mitos, miedos, masoquismos y maldiciones del catolicismo. Ese embrujo indígena potencio los mitos de la militancia etno-política de los Aymaras, Quechuas, Guaraníes, ... descolonizándolos de las teorías occidentales a través del ejercicio de los principios milenarios de la Cosmovisión Originaria. Y de su legendaria resistencia desplegaron la Lucha de Culturas creando Poder Popular y regenerando Alternativas Autóctonas y Autónomas de gobierno en los Andes, proyectando un sendero luminoso para la descolonización del Continente.

El Sur del Continente floreció en revoluciones y se convirtió en el Norte de los revolucionarios. Schafik lo visito con su comandante, convirtieron los Mitos Originarios en sus nuevas teorías científicas y se armaron de un nuevo discurso sociopolítico y cultural. Es más, la solidaridad y la diplomacia popular fluyeron y crearon poder, gracias a los petrodolares de las Revoluciones Culturales. Pero Schafik no vio que se convirtieron en una corporación que anda enredada en la perversión del mercado. Su cúpula empleó a una minoría de sus familiares, amigos y amantes y demonizó y marginó a la mayoría de comunistas, guerrilleros, revolucionarios, veteranos y lisiados de guerra. De nada les valieron los mitos de sus militancias, ni las miserias compartidas en los tiempos de guerra. Irónicamente, algunos empresarios evocan e invocan esas leyendas y se creen comunistas.

De comunistas y ”comunistas”

Los ”comunistas” NO son comunistas, porque NO ejercen el sagrado principio de la igualdad. Igual a todas las organizaciones políticas que se denominan ”democráticas”, pero NO son democráticas. ”No son lo mismo, pero son iguales”. Los ”comunistas” más desiguales son la minoría de empresarios millonarios. Los menos iguales son los guerrilleros lisiados y militantes históricos que hacen magia para vencer miserias día tras día. La mayoría NO son NADA iguales, y han sido excomulgados y expulsados de la secta de los dioses ”debidamente condenados como herejes”, por el pecado de criticar y ”pensar con cabeza propia”. De esos, hay millonarios de miserias y otros que algo son y viven de ser Ellos, y por eso son los más odiados. Dicen que dicen que los ”comunistas” que hoy gobiernan solo con la foto de Schafik, menosprecian a los compitas y se ríen a carcajadas de los locos y agrandados que los menospreciaban. Pero sus más consentidos son los agrandados renovados que se quedaron y se vanaglorian ignorando sus ineptitudes, y los andan cargados y se les han encaramado. Pobrecitos. A fuerza de chantajes, chambres, berrinches y amaños les tienen que premiar sus ineptitudes y los hacen funcionarios o diputados. El colmo es que fracasan como diputados y los hacen alcaldes, fracasan como alcaldes y los hacen ministros, fracasó como ministro y . . .

Así es la política. En lo político, por suerte hay uno que otro luchador cultural o comunista que medio gobierna desde atrás del trono y allá abajo en las sombras, y por eso acosados por las cúpulas criollas, las élites imperiales y la mediocridad de ”agrandados militantes”. Por suerte, a pesar de las presiones, enfermedades, la edad y las lesiones de la guerra, NO se achicopalan y endemoniados siguen en las andadas aguando fiestas y disfrutando el ”fighting” como Miguel y Schafik.

Simpatía por el Diablo

Schafik era consciente de ser visto como un diablo que había ganado simpatías, pues cuando se es alguien, y sobretodo un Campeón, siempre habrán los que te desprecian y odian y los que te aprecian y aman. Tal simpatía se había extendido incluso al seno de algunos estratos pobres, pues es casi imposible en esta era estar (des)informado, al son de los Rolling Stones, si quiere, y saber que ”todos los pecadores son santos”, y que los peores pecadores reciben los más prestigiosos y santificados premios mundiales. Tales hechos han matado muchos mitos occidentales y han jaqueado el moralismo catolicista que ha creado y alimentado los demonios más perversos. Pero llegando el turno del ofendido, Schafik adicto a los chistes, con el embrujo de una diabólica sonrisa burlona bendijo la leyenda que le acusaban con un maldito verso: ”Todos los del eje del mal tenemos muy buen humor”. Y con ese buen humor siguió en sus andadas y pachanga política allá por el Sur.

El 22 de enero 2006, Schafik asistió representando a Cuscatlán en la Sagrada Tierra de Tiwanaku, donde tomaba posesión el primer Presidente Originario del Continente. En su discurso rememoró los épicos combates de los Pueblos Originarios el 22 de enero de 1932 en Izalco, Nahuizalco, Juayúa, ... y la instauración de Poderes Populares Autóctonos y Autonómos en el occidente Cuscatleco. Vio el renacimiento de Aquino, Ama, Miguel y muchos otros Luchadores Culturales renacían por enésima vez. Ya habían sido inmortalizados por la Poesía de Roque y Galeano, pero son muertos que guían a los vivos, y estaban presentes. En ese ritual, Schafik lanzó benditas mágicas aguas azulañil al exorcismo del endemoniado catolicismo, y á maximus vivió y disfrutó una catarsis en esas preciosas y prodigiosas alturas Andinas, y ya descolonizado, inspirado y poseído de los reales mitos y leyendas Originarias voló a Xibalbá.

El vuelo hizo escala en Cuscatlán, donde Schafik libró y ganó un combate colosal. Sus detractores creían que se iba por la puerta de atrás, pero como Campeón peleador entro por la puerta principal, siendo recibido y aclamado por miles de miles de Cuscatlecos que confirmaron su simpatía por el Diablo, y ejerciendo poder al son de las élites imperiales, por sus pecados lo santificaron. Eso derivó de la magnitud e irreverencia del homenaje, que marco historia y queda como reto al futuro. Fue un ”match” en el que venció a propios y extraños. ¡A todos! Nadie imagino tal PODER movilizador. Sus detractores se asustaron y acobardados sufrieron infartos cardíacos y todo tipo de ataques y malestares. Pobrecitos. Se vieron muertos y solitos, pues jamás habían visto ni sentido el impacto de tan masivas y multifaceticas movilizaciones que se sacrificaron para acompañar a Schafik en su entrada a Xibalbá.

En Xibalbá, Schafik se reunió con Aquino, Ama, Miguel, Roque, El Puma y otros Luchadores Culturales; generaron consenso y destronaron dioses, decidiendo que la Morena Xivet dirija la horizontalidad de su accionar. Sin Ella NO son Hombres. Schafik sigue deleitándose con los ”delicados sonidos del trueno”, y con los Compas se la pasan jugando pelota con los Jaguares en la riviera del rio de aguas mágicas azulañil, de cuya fuente cultivan, producen y beben xixa y xocolatl en largas tertulias, donde discuten política y poesía, y elaboran documentos visionando futuros, mientras los murciélagos los deleitan con rituales y danzas al son de corridos, rancheras, salsas, rumbas, sonatas rockeras, metaleras, … Viven Bien En Xibalbá despreocupados de su inmortalidad.

Epílogo

La memoria de Schafik devela que los mitos de la militancia revolucionaria en Cuscatlán tienen a su base las realidades más crudas y crueles; en consonancia y contraste con los mitos de los más pobres del pueblo. Estos han desvirtuado la teoría de la lucha de clases ejerciendo su mito de ser multimillonarios, odiando y combatiendo a los comunistas revolucionarios. Quienes se armaron de los mitos de los Pueblos Originarios, y los convirtieron en su nueva teoría y discurso político. Pero corporizados y enredados en la perversión del mercado, no han desplegado la lucha de culturas que confronte lo Cuscatleco a lo occidental. En esa lucha, los mitos, leyendas y visiones Originarias añejadas con poesía e ironía, son parte esencial y central. Su difusión es punta de lanza en esta era de la (des)información, para crear Identidad, ejercer y sostener poder al seno de amplios sectores de población. En ese devenir, la memoria de Schafik es solo un ejemplo que afirma el PODER que tienen los mitos y los muertos para movilizar multitudes.





Fotos

1. Schafik Handal, comandante Simón
2. Yesenia, Simón, Joseline, Wilito, Narciso Isa Conde y Veronica en Guazapa Sur 1992.
3. Schafik Hándal, Hugo Chávez, Fidel Castro y Evo Morales, La Habana 2005
4. Mural en el barrio san miguelito


Referencias

1. La terquedad del izote: Carlos Henríques Consalvi, ”Santiago” 1992
2. La guerra es la continuación de la política por otros medios: Carl Von Clausewitz 1832
3. De la locura a la esperanza: Informe de la Comisión de la verdad, ONU 1992
4. Pensando con cabeza propia: frase acuñada por Schafik
5. Miseria de la filosofía: Karl Marx 1847
6. Stockholmssyndromet. Nils Bejerot 1973
7. La maldición de Malinche: Amparo Ochoa
8. Poema de amor: Roque Dalton
9. De la lucha de culturas en Bolivia: Osmín Juárez 2010
10. Pequeña serenata diurna: Silvio Rodriguez
11. Sympathy for the Devil: The Rolling Stones 1968
12. El turno del ofendido. Roque Dalton 1962
13. Miguel Mármol, los sucesos de 1932: Roque Dalton 1972
14. El siglo del viento: Eduardo Galeano 1986 
15. Delicate sound of thunder: Pink Floyd 1988


Del vocabulario guerrillero y popular

Achicopalarse: amedrentarse
Ama: Feliciano Ama, legendario luchador cultural y guerrillero Originario (VBEX)
Amparo: Amparo Ochoa, cantautora mexicana (VBEX)
Apapachar: del Náwat, acariciar con el alma, abrazar
Aquino: Anastacio Aquino, legendario luchador cultural y guerrillero Originario (VBEX)
Axiote: achiote, del Náwat achiyotl, fruta medicinal y colorante.
Cuilios: policías
Chanchuyo: negociación y acuerdo furtivo, ilegal y amoral entre cúpulas políticas
Chengas: tortillas
Chiche: fácil
Chingón: cachibóm, á lo campeón
Chipuste: pedazo de caca
El Bicho U: militante de la guerrilla histórica
El organismo: el oie, organismo de inteligencia del estado
El Mulus: legendario guerrillero y militante comunista
El Puma: legendario militante comunista y capitán guerrillero (VBEX)
El Viejomalo: legendario militante comunista y comandante guerrillero
Estocolmo: Stockholm, la capital de Suecia
Galeano: Eduardo Galeano, poeta uruguayo (VBEX)
Gato color: publicidad del canal 4 de televisión
Guayaba: la presidencia de la república
Guinda: huida, retirada, repliegue
Los agrandados: los que creían ser los más grandes y fracasaron
Los locos: los que creían ser los más audaces y fracasaron
Majada: grupo de amigos o montón de majes/magos
Mica y escondelero: juegos infantiles de persecución y escondidas
Miami: Mariona, centro penal la esperanza
Miguel: Miguel Mármol, legendario militante comunista y guerillero (VBEX)
Nahualli: del Náwat: Brujo, Shaman
Oreja: informante de la policía y/o el ejercito nacional
Pachanga: fiesta
Pils: pilsner/pilsener, cerveza
Puchito: poquito
Refunfuñaron: protestaron
Roque: Roque Dalton, poeta, legendario militante comunista y guerrillero (VBEX)
Sawamura el Campeón: militante de la guerrilla histórica
Taleguiado: golpeado, vencido
Xibalbá: el inframundo de los Mayas. El vientre de la MadreTierra, caverna ardiente y regeneradora donde los bandidos que confrontan tiranos viven bien ad infinitum
Xixa: chicha, cerveza de maíz
Xivet: Siwet, del Náwat: mujer. Preciosa y prodigiosa mujer que apapacha y protege a los bandidos que enfrentan tiranos. Bruja que asusta y enloquece a los cobardes que maltratan sus semejantes
Xocolatl: chocolate, cerveza de cacao


Abreviaciones

VBEX: Vive Bien En Xibalbá


Literatura complementaria

Schafik Hándal (2014). Legado de un revolucionario (Tomos I, II y III) Ocean Sur.

Schafik Handal. Plática con El Faro (2005).
http://www.elfaro.net/es/201401/platica/14586/

Osmín Juárez (2011). De la Lucha de Culturas en Bolivia
http://luchacultural.blogspot.se/2011/04/de-la-lucha-de-culturas-en-bolivia.html


Oz

13 octubre 2016

Schafik in memorian ii



Osmín Juárez
SS 13 de Octubre 2016


Peleador de postguerra

Todos renacimos en 1992. Negociada la guerra, el mito de la paz reunió el 22 de enero a vivos, medio vivos, muertos y medio muertos, con los vivos y muertos de 1932, 1833, 1524. La plaza y catedral de san matador fueron el santuario del ritual y real reencuentro mítico: Por fin veías sin miedo las leyendas y los desaparecidos reaparecidos, que sin disfraces ni camuflajes, salieron de las quebradas y bajaron de los montes. Irradiaban un embrujo con buenas auras y nuevos tiempos. Los guerrilleros a pesar de sus épicas hazañas, NO tenían ningún parecido a los super héroes de los ”comics eran de lo más común y corriente. Con el crepúsculo llegó la ”comandancia”, y las multitudes vieron de lejitos esos famosos fantasmas. Simón llegó, habló y salió encarrerado flanqueado por el Mulus. Lo vimos peleando política ese año efímero. En el discurso de clausura de los acuerdos de paz, dio un ”agradecimiento a Cuba Socialista por la solidaridad brindada durante la guerra”; y unos ilusos lo abuchearon. Pero como NO era chiche pa chicopalarse, con ahínco y más energía se los dedicó y repitió. Callaron. Otros aplaudieron. Fue uno del preámbulo de los pleitos públicos y publicitados que libró y ganó; pero veríamos sus peleas de postguerra a todo ”gato color” en los 90s y más allá.

De peleas electoreras y pleitos políticos

La nueva era electorera inicia en 1994. Coinciden elecciones presidenciales, legislativas y municipales. Los guerrilleros le ponen un puchito de ”axiote” a esa sopa, solo más color el mismo olor y sabor. Schafik se lanzó para alcalde de san matador y salio taleguiado, igual para la mayoría de guerrilleros, pero al menos ganaron algunas alcaldías y diputados en la asamblea legislativa. De nada les valieron los mitos en esa lid, y tras la derrota quedaron mutilados el mítico I de mayo, día que inició labores la nueva asamblea. Fueron sorprendidos por sus “audaces” compañeros anti-comunistas que los traicionaron pactando con el ”enemigo”. De su locura a la esperanza de buenos negocios con sus nuevos socios políticos, fracasaron en su ilusoria ”renovación”, y sufriendo esquizofrenias murieron políticamente al final de la legislatura en las elecciones de 1997. Pobrecitos. El fracaso lo corono el remate de los comunistas, ortodoxos y guerrilleros que in crescendo ganaron más alcaldías y diputados.

Schafik fue electo diputado y jefe de fracción en la asamblea en 1997. Con eso amplió el espacio de su influencia política, generando cruentos y crueles debates en temas centrales y sensibles de la vida nacional. Su accionar político in crescendo lo llevo a ser uno de los principales analistas de las problemáticas del país. Su opinión contaba y participaba en entrevistas y debates con intelectuales y políticos en los principales canales de televisión. Su mayor pecado fue acusar sin medias tintas, en vivo y en directo a algunos de los miembros de las cúpulas derechistas, que se creen dueños de Cuscatlán. Sin miedo denunció los errores y problemas que sus gobiernos habían generado, con el propósito de favorecer económicamente a sus amigos y grupos corporativos. El calor de los debates revelaba los verdaderos pleitos políticos, y alguna vez creímos que Schafik y su contraparte pasaron de las palabras a los puñetazos. Eso NO lo vimos, pues se suspendió la transmisión para calmar los ánimos y retomar el programa con cordura. Tal confrontación, vista a todo ”gato color” en todo el territorio, re-confirmó que Schafik seguía siendo ”el escrutador de los ricos”, y por ende ”el más apto para ser odiado”. Su irreverencia golpeaba fuerte a las cúpulas escuadroneras, y NO lo podían domesticar. En contra, lanzaron otra gran campaña de difamación y desprestigio, más cara que en las décadas anteriores, centrada en Schafik como blanco principal y personal, y los comunistas como blanco electoral. Era un poco más de lo mismo de los viejos tiempos, pero eran tiempos de ”paz”, y a pesar de su poderío NO lo ”querían tocar”, por temor a que ”los tocaran” los demonios comunistas.

Re-demonizando demonios y otros diablos

La matanza de los diablos que machete en mano se lanzaron a la insurrección en 1932, creo el mito de que esos ”indios” irreverentes habían sido exterminados. En su ausencia, habían demonizado a los pocos comunistas que sobrevivieron, y continuaron con los que salieron de la guerra en 1992, y sobretodo con los que seguían subvirtiendo el status quo y su política en tiempos de paz. Las cúpulas escuadroneras, al NO ganar la guerra habían perdido poder, y tenían miedo de seguir perdiéndolo vía elecciones. Por eso re-lanzaron una gran campaña de miedo, y tergiversando realidades pretendían aterrorizar a la población abusando de sus medios de desinformación. Creyeron crear el mito: ”Schafik el malvado”. Fue fácil, pues ya se sabía que era un demonio comunista, Él lo confeso y NO renegaba de su afiliación política, aunque evitaba nombrarla para NO morder los anzuelos, ni caer en las trampas del acoso periodístico. Lo añejaron con la imagen de viejo bravo, intransigente, malcriado, comeniños, secuestrador, subversivo, etc. La telecorporación dirigía el show, y se le unía un coro de periodistas, analistas, intelectualoides, renovadores, izquierdistas arrepentidos, etc. Más pronto que rápido convirtieron a Schafik en un ”capo del mal”, con bandas de comunistas que eran capaces de las peores cosas, hasta de tomar el cielo por asalto. Esta florida propaganda potenció la cultura anti-comunista e inundó el mundo de las comunicaciones. Fue una campaña multimillonaria, que desde inicios de los 90s se extendió hasta la primera década del nuevo milenio, siendo permanente, amoral y perversa en momentos electoreros. Peleando y politiqueando se fueron develando los mitos que le impugnaban a Schafik y los comunistas, los mitos de los comunistas y otros diablos y especies que se veían pero medio conocíamos.

Conociendo millonarios pobres y oligarcas desheredados

Las odas para, y sacrificios por el pueblo, eran rituales centrales de comunistas guerrilleros y diablos similares. Pero las realidades develaron que el tal pueblo NO era tan conocido – era más bien un mito del imaginareum revolucionario. Irónicamente, había que explorar y conocer sobre lo que tanto se había hablado, soñado, amado . . .

Vagando en el amado pueblo, el Bicho U y Sawamura el Campeón sufrieron una revelación. Jugando con los comunistas que los demonizaban por ser Ellos y pensar con cabeza propia, se fueron de campaña con un compa guerrillero que peleaba una alcaldía allá, en las faldas de un volcán bonito camino a oriente. Tenían la mala maña de operar a la incandescente hora del diablo: las 12 meridiano, que siempre pide el sagrado almuerzo y descanso. Buscando tortillas por esos montes, medio extraviados vieron que de un ranchito chiquito y desconchabado salio un viejito chiquito y pechito, con unas hilachas de camisa desabotonada mostraba una lujosa osamenta producto de la subnutrición histórica, descalzo y con un pantalón de un difunto hermoso que se sostenía con un pedazo de pita, medio asustado pregunto: ¿Y ustedes quiandan haciendo mucha? Andamos visitando y platicando con la gente sobre las elecciones de alcaldes y diputados. ¿Ya se decidió por quien va votar? ”Ah, esque dicen quesi gana ese Shafi y los comunistas, nos van quitar las casas, las vacas, los terrenos, ...”. ¿Y usted cuantas casas tiene? Le pregunto Sawamura con tono condescendiente. El viejito se quedo perplejo, calló y seguramente sintió que la tierra se le movía y el diablo se lo tragaba. Sus ojos delataban que su pobre cerebro se retorcía y desorbitado por aquella cruda y cruel realidad, boto la quijada mostrando su amplia pobreza dental y cabizbajo se ahogo en su silencio. El Bicho andaba un mapa y vio que estaban en una propiedad de la familia del compa que iba para alcalde. Y le dijo al viejito: ”No se aflija abuelo, el Tata deste baboso comunista que va para alcalde es el dueño de estos terrenos, y no lo han echado ni lo van echar. Por ay anda con nosotros y usted lo debe conocer. Además, no conocen ni le hacen caso al tal Shafi”. El viejito medio muerto en su desconcierto dio la vuelta, caminó y desapareció.

Ese día el Bicho y Sawamura conocieron pobres que NO sabían que eran pobres, y unos pasos más allá, hubo otros que alegaban pertenecer a linajes azules, y respondieron con prepotencia al ver sus miserias, alegando que les habían robado las propiedades de su familia por culpa de los comunistas. Al final de la jornada, con la caída del crepúsculo y al son de unas chengas con chicharron y ron, vino la reflexión, que ni el genio del pobre Schafik explico: Existe una especie de pobres que viven en un mundo mítico creyendo ser millonarios u oligarcas desheredados. Lo científicamente verificado es que son de los más pobres de los pobres y la mayor parte del pueblo. Pero NO se estudió e interpretó, y en el ”ajo” electorero NO era fácil convencer a los pobres de que eran pobres y que NO votaran por los ricos – se priorizó el marketing político destinado a una minoría en detrimento del activismo político de la mayoría. En ese momento, el ”ajo” electorero se subordinó al ejercicio del poder de la cúpula gobernante, queriendo imponer su capricho de eliminar a Schafik de la escena política. Un peleador que perturbaba su accionar y asustaba su sueño; y que gracias a ellos era más conocido. Su paranoia devino en pleitos e intrigas novelescas.

Un novelón de película

Schafik sufrió el más despiadado ataque del más burdo terrorismo mediático. Sin mayores pruebas lo acusaron de ser el autor intelectual de los principales secuestros cometidos en los 90s. Fue el sospechoso central del famoso y fantasmagorico ”caso secuestros”: Un gigante en el espacio cibernético de los medios de desinformación, y un bicho microscópico en material penal. Esos magos sacaron del sombrero un demonio para asustar a uno de los hombres fuertes de la escena política de Cuscatlán. Ante la embestida, Simón fue tenaz y sereno moreno bailó en ese novelón. Lo acosaron implacablemente para sacarle ”el indio”, y lo lograron: fue parco. Se limito a decir: ”tienen techo de vidrio”. Y con ese bendito verso añejado con un maldito silencio, jaqueó a la cúpula secuestradora que lo acusaba. Luego les envió un breve mensaje semisubliminal en público, pues tenía información de los negocios que el capo más católico le secuestraba a un su socio, y se le había complicado. En contra, quiso mostrar músculo allá abajo, en las tinieblas de lo político, intentando capturar a otro viejo comunista Compa de Simón, y susodicho autor material de los secuestros. Nunca se vio y lo que reveló la desinformación periodística en ese novelón, fue el fiasco policial.

La policía se topó en las sombras de la clandestinidad con el Viejomalo. NO fue la primera vez que fallaron, y por eso activaron la fuerza del ”organismo” y unos ”locos” que presumiendo de ”inteligentes”, se los engancharon para ”cazar comunistas”. La cacería del Viejomalo es una leyenda sin fin. Dicen que dicen que solo lo ven los ojos ciegos en su oscuridad. Los cuilios que lo siguen terminan muertos de miedo, o quedan lisiados de por vida sufriendo esquizofrenias, pues los sorprende y asusta convirtiéndose en Jaguar, Cadejo y otros animales y vegetales. Los locos fracasaron de a millón en la cacería, salieron asustados con la cola entre las patas, les quitaron el empleo y se perdieron en su demencia. Pobrecitos. Se creyeron la leyenda de que eran los más ”audaces” y se vieron incapaces frente a un viejo de sus odiados comunistas legendarios. Más allá de las leyendas, lo real es que en una de esas fugas fugaces, allá por ”bandidos del boulevard”, en un pachanguero de luces negras con rones y rumbas inmortales, el Viejomalo se topó con Sawamura el Campeón, que andaba acompañado de una voluptuosa deidad germánica que cegaba con sus destellos esmeraldas y doradas crines. El Viejo andaba despabilando la anemia, se lanzó y cuestionó: ”¡Puta! ¡No se te quitan las malas mañas!”. ”¡Tuve buenos ejemplos! ¿Y que diría Simón si te viera por estos lares?”, respondió Sawamura, que aun descolochado, encachuchado y con gafas de intelectual, lo reconoció y vio sus ojos devotos de la belleza y el pecado, por lo que lo remató: ”¡No te aflijas, van unos cuantos a tu salud!”. El Viejo soltó una potente carcajada, y como jefe que es, le echo la mano al hombro y lo sentó. Conspiraron por unos infinitos instantes al son de unas pils, y ya con la sed aliviada se fugó. Dicen que dicen que en la salida lo esperaba El Puma y con fugaz agilidad se lanzaron por la barranca que está al otro lado de la calle y desaparecieron en las oscuras mágicas aguas azulañil de una poza iluminada por un ojo del plenilunio. Allá abajo, en Xibalbá los esperaba la Divina Xivet, y al son de unos tarros de xixa y otros de xocolatl, analizaron la situación y planificaron su accionar. Luego se recrearon en las divinas concavidades y renacieron en las exuberantes convexidades de la morena Xivet. Aurora los apapachó y les iluminó los laberintos por los que seguirían jugando ”mica y escondelero”, burlando ”locos y cuilios” en la junglas urbanas del Valle de las Hamacas y otras veredas de Cuscatlán.

En ese mítico devenir, lo científicamente verificado es que esos diablos subversivos andan en su salsa y pachanga peleadora como en los viejos tiempos. NO se ven, pero se sabe que por ”ay” andan jodiendo y riéndose de los sustos que le deparan a sus perseguidores. Y siguieron en las andadas allá abajo, mientras allá arriba, Simón en su salsa y pachanga política iba a otra pelea por la mera guayaba en el umbral del milenio. Un sopón que sumaba al calor, sabor y olor de ese novelón que algún día será película.


Continuará