Lucha de Culturas

Lucha de Culturas

25 julio 2010

CONMEMORANDO A SAN ROMERO DE LAS AMÉRICAS




30 Años Recreando a San Romero de la Irreverencia


Osmín Juárez
Domingo de Resurección 4 de Abril 2010


La Irreverencia descolonizadora de Oscar Romero

América fue colonizada y nos evagenlizaron y educaron con la cultura de la obediencia: a bajar la cabeza y guardar silencio ante los imperios occidentales. En contra hemos desarrollado una Cultura de Irreverencia, un Santoral y Liturgias Populares, que nos remontan 30 años atras, cuando se oficiaba la misa dominical en la Catedral de San Salvador, aquel luminoso 23 de Marzo de 1980, escuchamos: “... Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la Ley de Dios … Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla … les suplico, les ruego, LES ORDENO en nombre de Dios: ¡CESE LA REPRESIÓN!¹”. Sorprendidos descubrimos que era la voz y la homilía del Arzobispo de El Salvador, Monseñor Oscar Arnulfo Romero y Galdámez. En aquella Situación Revolucionaria, es evidente que con este acto de irreverencia, Oscar Romero se descolonizaba desobedeciendo los designios de la oligarquía, pues erguido alzó su voz contra las injusticias heredadas del colonialismo; señalandonos un sendero subversivo al orden inmoral de la cultura occidental represiva y a la búsqueda de una Cultura Alternativa.

En esa Situación Revolucionaria, la desobediente orden de Oscar Romero a desobedecer las leyes inmorales de occidente, activo el tradicional verticalismo, y la magnitud de tal IRREVERENCIA enfureció a las elites de la oligarquía, que ordenarón su asesinato, uno más en aquella orgía sangrienta. Y 32 horas después, aquel fatídico lunes 24 de marzo, nos sorprendió el martirio de Monseñor. El magnicidio estremeció toda América y el mundo, que vieron como el terrorismo de estado desarrolló una represión generalizada, sin lograr callar la voz de Oscar Romero, que se apoderó de otros sacerdotes que también fueron asesinados. Entonces las homilías de Oscar Romero se extendieron por barrios y colonias, en los campos y en los remedos de montañas, desde las cuales, la Irreverente Guerrilla Salvadoreña articulada en el FMLN, sorprendió al mundo por su capacidad de resistir y luego vencer militarmente a la dictadura y el imperialismo de Usamérica. El Salvador pasó a ser noticia internacional cotidiana con una sobredosis de paroxismo a lo largo de los 80s; y el hombre y la voz que los lacayos del imperialismo condenaron a morir y desaparecer, siguió resonando en los 90s, y en contraste y tal como el mismo Oscar Romero lo profetizara, ha resucitado en el pueblo; y es en el Siglo XXI, irreverentemente universal.

En el Siglo XXI hemos comprendido que el martirio de Monseñor Oscar Romero potenció nuestra descolonización, que implica romper con la dominancia histórica de la cultura occidental, desobedenciendola, mientras recuperamos lo central de la Cultura Originaria de la armonía y el equilibrio, semidestruida por el colonialismo. Gracias a Oscar Romero ya NO somos tan obedientes a la occidental Cultura Imperial Capitalista y con su voz e imagen continuamos desarrollando una Subversión Cultural contra los poderes del elitismo neocolonial. Y día tras día resucitamos a nuestro San Romero de la Irreverencia, y resucitamos y accionamos con Él, en Lucha por una Cultura Socialista de Poder Popular, donde el equilibrio y la horizontalidad entre el Gobierno y el Pueblo, la Sociedad y la Persona, la Población y la Naturaleza, crean armonía sustituyendo el verticalismo histórico de dominancia cultural occidental. En esta descolonización, San Romero de la Irreverencia nos ilumina, y en 30 años, desobedeciendo lo hemos recreado y nos recreamos al ir elevando su irreverencia a la enésima potencia.

Oscar Romero Ilumina a la Irreverente Izquierda Amplia

En este proceso de descolonización, San Romero de la Irreverencia ha impregnado la visión, misión y accionar de los más diversos Movimientos Populares y del FMLN, que retoma su legado histórico en su carta de principios y objetivos. Articulados los Movimientos Populares y el FMLN, están desarrollando una Lucha Cultural, dinamizando las ideas y la visión de San Romero; y desobedeciendo los designios de la cultura imperial capitalista han consolidado posiciones en la arena sociopolítica Salvadoreña y fortalecido una Izquierda Amplia al seno del estado y la sociedad ampliando espacios de Poder Popular. Y alzando su voz han cuestionado y acusado a los gobiernos de las derechas y sus instituciones durante las dos últimas décadas, recurriendo incluso a instancias internacionales. En esa Lucha por la Cultura de la verdad y la justicia, han logrado que nuestro Irreverente Santo sea reconocido por el estado que lo asesinó. Y en adelante, en América y allende sus fronteras, conmemoraremos y celebraremos popular y oficialmente, el 24 de marzo, como el “DÍA NACIONAL DE MONSEÑOR OSCAR ROMERO”.

El 24 de Marzo, independientemente del decreto logrado por el FMLN y la Izquierda Amplia al seno de la Asamblea Legislativa, es de hecho, el DÍA UNIVERSAL de Monseñor Oscar Romero; que tiene una trascendencia multicultural, impregnado de las más diversas expresiones populares que dinamizan a la Irreverente Izquierda Amplia a lo largo y ancho de América y nuestra MadreTierra. En el XXX aniversario del martirio-resurección de Monseñor Oscar Romero, las conmemoraciones y celebraciones en El Salvador han asustado a los herederos de la colonia durante dos semanas, que han tenido que soportar la visita y el mensaje de condena y exigencia de esclarecer la verdad y hacer justicia, de delegaciones de cinco continentes. Tales exigencias han resonado al unisono e irreverentemente en lugares tan lejanos de El Salvador, como Australia y Suecia. Y han sido exuberantemente coloridas y multitudinarias al seno de las diásporas Latinoamericanas y Salvadoreñas en Usamérica y Canada. Especial simbolismo contra la cultura imperial capitalista adquiere la conmemoración y celebración de la Iglesia Anglicana en la Abadía de Westminster, Inglaterra, donde la estatua de Oscar Romero se alza irreverente sobre la otrora reina colonial.

Ante este evidente avance descolonizador, la acumulación de poder en la Irreverente Izquierda Amplia que esta configurando la Cultura Socialista de Poder Popular y la creciente Cultura de Irreverencia y Desobediencia contra el poder imperial; se han alzado las voces de los herederos de la colonia, y añorando catolicismos añejados argumentan que la politización de la figura de Monseñor Romero, NO ayuda a encontrar la paz en la Socieda Salvadoreña. Incluso, sectores moderados de la Iglesia Católica se han expresado en el mismo sentido, diciendo que la politización es una piedra en el camino hacia la Canonización de Monseñor Oscar Romero.

La Irreverente Canonización Popular de Oscar Romero

El proceso de canonización de Monseñor Oscar Romero tomará un largo tiempo. Mucho más de lo normal por la clara irreverencia y desobediencia de Monseñor Romero a los designios de las elites oligarcas y al mismo Vaticano, que NO aprobó su lucha por el respeto a los derechos humanos de los pobres de El Salvador. Esto es ampliamente conocido y representa la causa por la cual Monseñor Romero, NO es reconocido por las elites del neocolonialismo. Por eso, los Movimientos Populares de la Izquierda Amplia en el continente han potenciado su Lucha Cultural recreando irreverentemente a Monseñor Romero en biografías, tesis doctorales, ensayos y artículos, seminarios, escuelas y universidades, festivales y conciertos, bustos, estatuas, pinturas y murales, poemas y canciones, centros culturales, sitios en Internet, … que han vencido la pretensión inmoral imperial de condenarlo al olvido.

Venciendo el olvido, el reconocimiento y decreto del Día Nacional de Monseñor Oscar Romero ha sido posible, gracias a la cuota de poder lograda por el FMLN y la Izquierda Amplia de El Salvador, que en 2009 logró acceder, vía elecciones al gobierno y ha ampliado su correlación de fuerzas al seno de la Asamblea Legislativa. Sin embargo, este decreto 294 se aprobó con sólo 56 votos. El partido arena, resabio de la colonia criminal se abstuvo de votar; y junto al estado salvadoreño, como responsables del asesinato de Monseñor Oscar Romero, NO han obedecido el mandato del derecho internacional. Pero con satisfacción podemos comprobar que en este XXX aniversario del martirio-resurección, la Canonización Popular está consumada, y los Pueblos del Continente lo reconocen como SAN ROMERO DE LAS AMÉRICAS. Y el desafío que en adelante hemos abordado en esta Lucha Cultural, es vencer la cultura de la impunidad.

Oscar Romero Ilumina la Irreverente Lucha contra la impunidad

En el azaroso intento de vencer la cultura de impunidad, los diversos Movimientos Populares de la Izquierda Irreverente Amplia, han logrado que la Organización de Estados Americanos, a tráves de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, concluyera en el año 2000, que el estado Salvadoreño debe cumplir, en orden de prioridad con tres recomendaciones: (1) Adecuar la legislación salvadoreña a la Convención Americana de Derechos Humanos, lo cual requiere derogar la ley de amnistía promulgada en 1993; (2) Que se realice una investigación completa e imparcial para juzgar y sancionar a los autores materiales e intelectuales del asesinato de Monseñor Romero; y (3) Reparar adecuadamente las consecuencias de las violaciones de los derechos humanos vinculadas con el asesinato.

La amnistía de 1993 protege y mantiene impunes a los autores materiales e intelectuales del magnicidio de Monseñor Romero. Pero las homilías irreverentes y descolonizadoras de San Romero, han hecho que muchos Salvadoreñ@s y ciudadanos del mundo, desobedezcan la amnistía y las leyes de los gobiernos anteriores, realizando investigaciones que buscan la verdad y exigen justicia. El resultado de estas investigaciones autonómas, confirman gran parte del Informe de la Comisión de la Verdad². La investigación de Carlos Dada³ demuestra que la mayoría de los autores materiales fallecieron, o viven sufriendo penurias en oscuras circunstancias. Los autores intelectuales son señalados con nombres y apellidos de la colonia, que hoy son parte de las elites empresariales neocoloniales que continuan dando órdenes de matar, profundizando la cultura de violencia, que sigue matando a las hijas e hijos de pobres y ricos, en una cifra de 16 por día. Y evitando perder más poder, han reactivado los escuadrones de la muerte, encubriéndolos con el sicariato y grupos de exterminio. En esta situación, el FMLN y la Izquierda Irreverente Amplia estan exigiendo, pero recreando a San Romero, al unisono deben ordenarle al estado y al presidente: ¡cese la violencia!

Oscar Romero Ilumina la Irreverencia contra el presidencialismo

El cese de la violencia es el problema más grave que el presidencialismo tradicional le hereda al presidente Mauricio Funes. Los presidentes anteriores pretendieron discursivamente cesar la violencia con “mano dura”; mientras realmente protegían su poder e intereses económicos a través de la estructura del presidencialismo con la violencia encubierta de la policía y el ejército. El presidencialismo es la estructura de poder heredada del colonialismo que concentra las decisiones trascendentales en un presidente con la potestad constitucional de vetar leyes de la Asamblea Legislativa en beneficio de unas pocas elites mercantilistas y carteles criminales. Cambiar este resabio colonial es el desafío del FMLN, la Izquierda Amplia y el presidente Funes, para construir e iniciar soluciones a la cultura de violencia. En ese intento, los Movimientos Populares le han exigido al estado y al presidente Funes que derogue la amnistía, e investigue el asesinato de Monseñor Romero y las violaciones a los derechos humanos durante la guerra. Pues hacer justicia y acabar con la impunidad de las elites de la otrora oligarquía, significa un avance para minar la actual cultura de violencia, que tiene sus raíces en esas estructuras. A su vez, esta es una premisa para que se ejerza el perdón y haya reconciliación en la Sociedad Salvadoreña.

En ese devenir, en la Sociedad Salvadoreña, la voz de Oscar Romero resuena e inspira una irreverencia inusitada. Su eco estremeció al presidente Mauricio Funes que inició su mandato diciendo que gobernaría en el espíritu de Monseñor Romero, retomándolo como el guía espiritual de su gobierno. Este acto simbólico e inusitado del presidente Funes, es un primer paso contra la herencia colonial presidencialista, pues por primera vez un presidente que se debe al accionar del FMLN y la Izquierda Amplia expresa irreverencia y desobediencia contra las elites neocoloniales. Lo que se complementa con una tenue obediencia al mandato Popular, cuando el pasado 24 de Marzo, el presidente Funes pidio perdón en nombre del estado salvadoreño, a la Familia Romero, al Pueblo Salvadoreño y a la Iglesia y sus diversas organizaciones.

El presidente Funes podría avanzar sobre el sendero luminoso de la descolonización continental, si realmente se impregna del espiritu de Monseñor Romero y continua desobedeciendo y le ordena a las instituciones del estado que preside, a que deroguen la amnistía de 1993, y cumplan con las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Hasta hoy, el presidente se ha pronunciado a favor de la 3a recomendación, dando pasos en ese sentido, pero se fuga por la tangente cuando se trata de la derogación de la amnistía y la investigación del asesinato. Es más, ha pedido a los Movimientos Populares que NO lo presionen en esos temas. En todo caso, el presidente se puede quedar solo o ser ignorado, pues las instituciones que preside también deberán perder el miedo y desobedecer a las elites del poder neocolonial, para revelar la verdad, ejercer justicia y llevar paz y seguridad a la Familia Salvadoreña.

La Familia Salvadoreña avanzará por el sendero luminoso de la descolonización, si el FMLN y la Izquierda Amplia, logran que el legado de Monseñor Oscar Romero se convierta en una Cultura Popular Hegemónica que mande sobre el presidencialismo. Es decir que el presidente Funes y las instituciones del estado gobernarían obedeciendo el Mandato Popular. En la tensión que el presidente y el estado mantiene contra el FMLN y la Izquierda Amplia, se deberá retomar la visión y las ordenes de San Romero de la Irreverencia para encontrar un consenso favorable a la Familia Salvadoreña. La búsqueda del consenso es el mecanismo que construye el equilibrio y mantiene la horizontalidad en la Cultura Socialista de Poder Popular, creando armonía entre las estructuras y las personas, las personas y su entorno natural. Y sólo practicando la voz irrevente de nuestro profeta, ejerciendo la verdad y aplicándola con justicia en nuestro accionar sociocultural podremos VIVIR BIEN y en paz. La bendita descolonización que San Romero potenció con su martirio hace 30 años, requiere que su diaria y poderosa resurección la manifestemos en la irreverencia y desobediencia contra los dioses del poder y el dinero; y que de generación en generación la cultivemos por los siglos de los siglos ad infinitum.


Referencias y Enlaces en Internet:


1. Última homilía de Monseñor Oscar Romero. Quinto Domingo de Cuaresma 23-03-1980.
http://www.mercaba.org/DOSSIERES/ROMERO.htm

2. De la Locura a la Esperanza. La Guerra de 12 años en El Salvador. Informe de la Comisión de la Verdad para El Salvador. Naciones Unidas. San Salvador-Nueva York. 1992-1993.
http://www.fundacionpdh.org/lesahumanidad/informes/elsalvador/informe-de-la-locura-a-la-esperanza.htm

3. Así matamos a Monseñor Romero. Carlos Dada. El Faro 22-03-2010.
http://www.elfaro.net/es/201003/noticias/1403/

No hay comentarios:

Publicar un comentario